martes, 1 de febrero de 2011

NO SÉ



NO SÉ

No sé que voy a hacer con este amor,
que nació de repente y no sé cómo;
y logró estremecerme el corazón,
que cansado de sufrir estaba solo.

No sé qué voy a hacer con mi existencia,
habituada al cascabel de tu reír;
sin la magia de tu amor, sin tu presencia,
no sé ni para qué voy a vivir.

No sé en qué rincón iré a llorar,
cuando acudan a mi mente esos momentos
de tu adiós, que no quisiera recordar,
porque agudizan más mi sufrimiento.

Sólo puedo expresar en estos versos,
la nostalgia perenne que me embarga;
condenado de por vida a tu recuerdo
y a libar, de tu amor, la copa amarga.

Como brisa de verano penetraste
y las bases de mi vida has socavado,
cuando en gélido viento te tornaste,
dejando mi interior convulsionado.

No sé cómo lidiar con el dolor
que en mi ser, persistente, se ha instalado;
no sé cómo convencer al corazón,
para que torne tu recuerdo en algo odiado.

No sé que hacer con esta conmoción,
no sé si me acostumbre a tu abandono;
no pudimos consumar nuestra pasión,
pero en nombre de Platón yo te perdono.
      
                              Jesús Núñez León.
























sábado, 29 de enero de 2011

TE QUIERO, AMOR, TE QUIERO





























TE QUIERO, AMOR, TE QUIERO

Te quiero, amor,
como quieren las flores al rocío,
como el ave quiere al pichoncito herido,
como la fiera ama el llanto de su crío,
como ama el lirio la orilla de su río;
te quiero, amor, te quiero.

Te quiero, amor,
como el caballo ama el relincho de su amada,
como el cocuyo ama la oscura madrugada,
como la gota ama la piedra que horada,
como los campos aman la lluvia añorada,
como el obrero ama el fin de la jornada;
te quiero, amor, te quiero.


Te quiero, amor,
con  mis ansias infinitas de adorarte,
con mis ganas de tenerte, de buscarte
en donde quiera que estés ir a tomarte
y en el altar de mi alma idolatrarte;
te quiero, amor, te quiero.

Te quiero, amor,
cuánto quisiera estrecharte entre mis brazos
y me imagino feliz en tu regazo,
mirando al cielo y contando los luceros;
y, entre todos, tus ojos los más bellos;
nunca te he dicho, amor, cuanto te quiero;
te quiero, amor, te quiero.

Te quiero, amor,
con el más puro y genuino sentimiento,
quiero besarte, así como lo hace el viento;
que  irreverente se introduce en tu aposento,
te acaricia como yo quisiera hacerlo
y, de la envidia, que muero casi siento;
te quiero, amor, te quiero;
te quiero, amor, te quiero.


                      Jesús Núñez León.





















sábado, 15 de enero de 2011

A MI ESPOSA



A MI ESPOSA
           (Gaita)

Por ser madre de mis hijos,
te canto esta gaita hermosa;
te traigo un ramo de rosas,
un beso y un crucifijo.
Las rosas, por fiel esposa,
la cruz lucirá en tu pecho;
y el beso es para desearte,
buenas noches en el lecho.(BIS)

CORO:
Que te conserve por siempre,
pido a Dios, esposa mía;
para tener la alegría,
de un amor puro y ardiente.
Una mujer excelente,

eres tú, mi compañera;
cuántas veces yo quisiera,
tu desvelo agradecerte.(BIS)

Complacer bien a un marido,
qué difícil debe ser;
más si tienes que atender,
una casa y unos hijos;
para ser justo contigo,
tendría que idolatrarte;
pero lo que hago es amarte,
a Dios pongo por testigo.(BIS)

                CORO


Si una herida te he causado,
te ruego que me perdones;
y que jamás me abandones,
porque sería desgraciado.
Si dos seres se han amado,
deben saber perdonar;
y entre los dos enterrar,
los errores del pasado.(BIS)

                CORO

Recuerda que así nací,
mis defectos yo no ignoro;
pero conservo un tesoro,
solamente para ti;
las flores de mi jardín,
que te entrego en esta hora;
por ser tu la gran señora,
que el cielo me ha dado a mí.(BIS)

                  CORO


                Jesús Nuñez León.








































VIEJECITA


VIEJECITA
  (Gaita)

CORO:
Las sienes plateadas
y algo encorvadita;
siempre trabajando,
como una hormiguita;
por eso te canto,
dulce viejecita;
pues, tú me recuerdas,
a mi madrecita.

Una viejecita,
temprano se acuesta;
mientras, allá afuera,
comienza la fiesta.

Va rumbo al rincón,
donde está un altar;
y, devotamente,
se pone a rezar.

       CORO

Toma, al acostarse,
la fotografía;
que, bajo la almohada,
le hace compañía.

Toditos sus hijos,
sonriendo la miran;
y aprieta en su pecho,
la foto y suspira.

       CORO

En sus ojos tristes,
se nota la pena;
a ella no la alegra,
esta nochebuena.

Es que sus retoños,
muy lejos están;
y, en el año nuevo,
tampoco vendrán.

       CORO

Dejar sus amigos,
sus nietos no quieren;
por eso sus hijos,
este año no vienen.

Le enviarán regalos,
regalos muy bellos;
y una llamadita,
en el año nuevo.

       CORO

Tenía la esperanza,
de que ellos vendrían;
que con su llegada,
la sorprenderían.

Pero, llegó el día,
se alegran los otros;
y lágrimas frías,
ruedan por su rostro.

       CORO

Y, mientras sus ojos,
se llenan de llanto;
con el corazón,
los está llamando.

¿Es que no comprenden,
ustedes mis hijos;
que es con su presencia,
que me regocijo?.

 ¿Es que no comprenden,
ustedes mis hijos;
que es con su presencia,
que me regocijo?

        Jesús Núñez León.