domingo, 20 de febrero de 2011

ATARDECER EN EL MAR


ATARDECER EN EL MAR

¡Qué bella es la tarde
cuando el sol refleja
la luz moribunda
del sol que se aleja!

¡Qué bella es la tarde
frente al mar en calma!
Todo el sentimiento
nos brota en oleadas
y aquella quietud,
¡tranquiliza el alma!

Mas, roto de pronto
el encanto queda,
y hasta las entrañas
el dolor nos llega:
llorando está un niño,
¡le dan una pela!

¿Y cómo podría
ser la tarde bella,
si sé que hay un niño
que está "viendo estrellas"?

                  Jesús Núñez León.
























viernes, 11 de febrero de 2011

AMOR AJENO
























AMOR AJENO

Me confiesas que nunca podrás darme
las migajas de cariño que te pido,
que he llegado a tu vida un poco tarde,
que la dicha de tenerte la he perdido.

Que vives sin conflictos, dices tú;
que no quieres herir a tu pareja;
mira que la experiencia es una luz
que solamente alumbra cuando quema.

¿Que somos diferentes, argumentas?
¡Son excusas que por propio peso caen!
En el amor y en la naturaleza,
los polos opuestos son los que se atraen.

Déjame ser tu ardiente enamorado,
ya motivos no hay para el rechazo:
las veces que nos hemos abrazado,
he sentido tu temblor en cada abrazo.

Y si insistes en negarme a mí el placer
de la locura en tu cuerpo despertar;
cuando mires hacia atrás vas a saber
que no tienen recuerdos en su haber
¡los que fueron cobardes para amar!

                        Jesús Nuñez León.





























































domingo, 6 de febrero de 2011

EL AJEDREZ DEL AMOR







EL AJEDREZ DEL AMOR


Quiero, contigo, jugar
el llamado juego ciencia;
y en el tablero enfrentar
tus armas con mi sapiencia.

Yo, soy un buen contrincante;
tú, adversaria la mejor;
¡excelentes practicantes
del ajedrez del amor!

Me han dicho que eres experta
en el rol del contraataque;
ojalá sea cosa cierta,
¡voy a iniciar el combate!

Avizoro ya el fulgor
de tu pasión desatada,
cuando mi alfil, con ardor,
anticipe tu jugada.

Y si a mí con ansia corres,
para ofrendarme tus dones;
bienvenidas sean tus torres,
capturando mis peones.

Si algún descuido en mí habría,
coronarías tu peón;
y rendido me tendrías,
en tus brazos, corazón.

Te asombrará cómo ensayo
los gambitos que aprendí;
y sentirás mi caballo
hurgando dentro de ti.

Y el jaque mate de ley,
me lo darás en la cama;
cuando al fin tengas mi rey,
¡derribado por tu dama!

        Jesús Núñez León





































































¿QUÉ ES?



¿QUÉ ES?


¿Qué es lo que tiene tu boca,
que de sólo contemplarla
el besarla me provoca?

¿Qué es lo que tienen tus ojos,
que nada más con mirarlos
se reavivan mis antojos?

¿Qué es lo que tiene tu pelo,
que al vaivén de tu cabeza
me enamora su revuelo?

¿Qué es lo que tiene tu piel,
que el vicio de acariciarla
me ha tornado en perro fiel?

¿Qué es lo que tiene tu aroma,
que con afán me persigue
y hasta en mis sueños se asoma?

¿Qué es lo que tu cuerpo tiene?
¿Por qué el idioma en que habla
sólo mi cuerpo lo entiende?

¿Qué es, dime, lo que hiciste
para que viva contento,
cual turpial comiendo alpiste?

¿Y qué es lo que me has dado
para tenerme en la gloria,
felicísimo a tu lado?

       Jesús Núñez León.