domingo, 20 de febrero de 2011

RECIPROCIDAD


RECIPROCIDAD


Preso estaba un pajarito,
quieto y mudo su trinar;
y contemplaba a un niñito,
en su inquieto retozar.

Y díjole el pajarito,
con tristeza en el hablar,
“quién fuera como tú, niño,
que libre puedes jugar”

Y escuchóle el muchachito
y abrióle, en un momentico,
la jaula de par en par.

Y al volar, el pajarito,
le regaló a aquel niñito,
la magia de su cantar.

       Jesús Núñez León.








































CANCIÓN DE CUNA


CANCIÓN DE CUNA

Duérmete mi niño,
duérmete llorón,
duérmete pedazo
de mi corazón.

Duérmete mi niño,
duérmete bordón,
duérmete cariño,
duérmete mi amor.

Duérmete angelito,
duerme querubín,
duerme, que tu madre
también va a dormir.

Se duerme la  luna,
se duerme el lucero;
pero, tu te duermes,
mi niño, primero.

Ya este lindo niño
los ojos cerró;
un beso en la frente,
que ya se durmió.                










































































NO IMPORTA EL COLOR


NO IMPORTA EL COLOR

Porque alguien “negro” le dijo,
en un tono despectivo,
llorando se encuentra un niño
a la vera del camino.

Y lo aborda un niño blanco,
que al conocer su aflicción;
bondadoso, leal y franco;
le dio esta bella lección.

“Amigo, no llores más;
qué importa el color de piel,
lo que importa es cuál será
en la vida tu papel”.

“Importante es cómo piensas,
la nobleza de tu acción;
importan los sentimientos,
que alberga tu corazón”.

“Toma mi mano amiguito,
del ser no importa el color;
todos somos igualitos,
así lo quiso el Señor”.

           Jesús Núñez León.









¡QUÉ BONITA ES LA SABANA!


¡Qué bonita es la sabana!
         (Tonada - Guacharaca)

INTRODUCCIÓN:
Tonada:
Qué bonita, qué bonita,
qué bonita es la sabana;
con su hierba verdecita,
¡qué bonita es la sabana!
¡Bonitaaanaaaa! 'Bonitaaanaaaa!

Qué bonita es la sabana,
con su hierba parejita,
salpicada de vaquitas
que pacen por la mañana.

Qué agradable es la canción
que interpretan los becerros,
el ladrido de los perros
y el bramar de un cimarrón.

Las lagunas con sus lirios,
las garzas, las corocoras,
las chenchenas, las soisolas...
¡todo el llano es mi delirio!

Llanura venezolana,
de infinitos horizontes,
tu cielo abrazando al monte,
¡qué bonita es la sabana!

FINAL:
Tonada:
Qué bonita, qué bonita,
qué bonita es la sabana.
¡Bonitaaanaaaa! 'Bonitaaanaaaa!

HABLADO:
¡Qué linda! ¡Qué bonita es mi sabana!


ARREGLOS:

OPCIÓN I:
Después de la introducción, 
cada estrofa se repite, primero 
como tonada y, enseguida, en
ritmo de güacharaca o similar.

OPCIÓN II
Después de la introducción,
cantar las dos primeras estrofas
en ritmo de güacharaca o similar;
luego, repetir la introducción y,
enseguida las dos últimas estrofas
en ritmo de güacharaca o similar. 


            Jesús Núñez León.   










¡PAPI, POR FAVOR. NO CORRAS!


 ¡Papi, por favor, no corras!

¡Papi, por favor, no corras!
que lo importante es llegar
y  aunque me encuentres dormido
¡tú me puedes despertar...!

¡Papi, por favor, no corras!
no te tienes que apurar...
Llega tarde, pero llega,
¡tú eres la luz de este hogar!

¡Papi, por favor, no corras!
precaución  no es cobardía:
tu tardanza nos angustia,
¡tu ausencia nos mataría!

               Jesús Nuñez León.