sábado, 15 de enero de 2011

IMAGINÁNDOTE


IMAGINÁNDOTE

Añoro las noches porque es cuando puedo
estar en tus brazos, por completo a solas;
y aunque no te tenga, tengo tu recuerdo
haciendo en mi mente una y mil cabriolas.

Por eso, en las noches, ya casi no duermo;
para imaginarte, debo estar despierto;
un bledo me importa, si por ello enfermo;
si en ti no pensara, ya estuviera muerto.

Si tu no existieras, yo te inventaría;
porque eres el ángel que aplaca mi infierno;
suelo recrearte, en mis fantasías,
dándome el amor más puro y más tierno.

El sólo pensarte, tranquiliza mi alma;
es la única dicha que en mi vida tengo;
por eso te pienso hasta entrar el alba,
¡el trajín del día no me deja hacerlo!

Podrán impedir que pueda buscarte,
podrán convencerte de que no estoy cuerdo;
mas no impedirán que deje de amarte,
¡no me arrancarán, nunca, tu recuerdo!

         

                       Jesús Núñez León

































CADA VEZ



CADA VEZ

Cada vez que tu me miras
mi alma de amor suspira.
Cada vez que veo tus ojos,
se reavivan mis antojos.

Cada vez que oigo la brisa,
amo el eco de tu risa.
Cada vez que hablo contigo,
hay música en mis oídos.

Cada vez es más cercana
la ocasión de una imprudencia;
mi cuerpo siente tus ganas,
mezcladas con mi impaciencia.

Cada vez es más patente
en mi mirada el deseo;
y temo que sea evidente
que vean todos que te quiero.


Cada vez veo más lejano
el final con que soñamos;
si de acuerdo ambos estamos
y al amor nos entregamos,
¿por qué al mundo no gritamos
que me amas, que te amo?

                  Jesús Nuñez León.        
















VEHEMENCIA CARNAL































VEHEMENCIA CARNAL

Sostener el más tórrido romance
contigo, mi amor, sea como fuere;
es el deseo creciente que me nace,
es lo que siento que mi cuerpo quiere.

Sería una pasión tan vehemente,
con el más ardiente y dulce de los nexos;
que gritarías mi nombre locamente,
al más leve latido de tu sexo.

Y si dudaras de mi fogosidad,
o de que tuviera la voracidad
para saciar mi apetito de tu carne;

tan sólo pido una oportunidad,
para que midas la real intensidad
del carnívoro fuego que en mí arde.

                          Jesús Nuñez León.




POEMURA




POEMURA

Quisiera convertirme en caradura
y apoderarme de toda tu hermosura;
revestirme de esa cínica armadura
para sorber de tus labios la dulzura.

Pero es preciso que utilice florituras,
que al galanteo acuda con finura;
y esa conducta de seguro me procura
obtener tus bellos dones con holgura.

Porque siento que actuando con lisura,
no lograré de ti sino censura;
sobrevendría en mi pecho la amargura,
por el amo no ser de tu lindura.

Y si a veces no contemplo tu figura,
es porque temo perder la compostura;
pues, me invaden la impaciencia y la premura
por comprobar de tu rostro la tersura.

¿Cuál será, Dios, para este mal la cura?
Ya  mi fiebre por tu amor es calentura;
y si no logro acceder a tu ternura,
convulsionaré por la gran temperatura,
mi mente sufrirá las quemaduras
¡y habré perdido, por siempre, la cordura!


           Jesús Núñez León
                       Celular: 0416 6921317
                       nunezleon48@hotmail.com


































LA BELLEZA






































LA BELLEZA

La belleza es un misterio
que aún nadie ha descifrado;
ni en la ciencia hay un remedio,
ni en la vida hay un dictado.

El signo de la belleza
no fue siempre ser delgada;
la gorda antes fue la presa
más bella y más cotizada.

El ideal de belleza
no es algo que sea inmutable;
no es de extrañar que la obesa
pasó a ser indeseable.

Sin embargo, el porvenir
sorpresas nos puede dar;
y nadie puede decir
qué capricho irá a imperar.

Es la moda, que el humano
impone a su real saber;
nunca fiarse de lo vano,
eso es lo que hay que aprender.

Ser bella, es ser agradable;
y es la belleza interior,
la que del alma te sale,
la que tiene más valor.

No es ser bella una fachada,
ser bella es una actitud;
no interviene para nada,
en ella la juventud.

Todo niño es algo hermoso,
un viejecito también;
y un ser que viva sin gozo,
es feo a más no poder.

La belleza es discutible:
puede ser bello el honrado,
siendo en realidad horrible;
¡siempre es feo el desalmado!

La belleza es tan dispar,
que entre gustos y colores,
te lo puedo asegurar,
no han escrito los autores.

           Jesús Núñez León