jueves, 14 de enero de 2021

DEUDA DE AMOR


DEUDA DE AMOR
       (Poema-canción)

Tu me enseñaste, 
a disfrutar
del verde azul
y de la inmensidad del mar.
Tu me enseñaste,
que un alma enamorada es muda y ciega,
que querer en el fondo es perdonar
y es evitar los rencillas, las querellas.

Tu me enseñaste,
a ser alguien, desde el día en que te vi
y me enseñaste
que no solo el sol destella,
que las noches también pueden ser bellas,
antes de ti
no había mirado nunca las estrellas.

CORO:
Tu me enseñaste,
a escuchar con el alma una canción,
a entonarla poniendo el corazón
y a tararearla con los labios del amor.

Tu me enseñaste
a contemplar,
en cada rosa las gotas del rocío
y me enseñaste un día a mirar
cómo crece en tu pecho el amor mío.

Tu me enseñaste,
que jamás la misma agua que sale de mi río,
mojará dos veces la blancura de tu lecho;
y también le enseñaste al cuerpo mío
a dormir, cual lirón, sobre tu pecho.

Todo te lo debo a ti,
lo reconozco,
lo más bello de la vida que hoy conozco,
la ternura que has despertado en mí,
una deuda de amor puro y grandioso
que voy a honrarla con creces poco a poco.

CORO:
Mi existencia toda,
la dedicaré a recompensarte
y a elevarte al altar de gran señora;
juro que a besos
grabaré en tu piel excelsa oda
y en mi alma por siempre he de llevarte,
para tenerte conmigo a toda hora;
tu corazón es mi máximo estandarte,
dime qué más pudiera yo brindarte
y te complaceré, vida mía, sin demora,
¡es la deuda de amor que he de pagarte! (BIS)

                      Jesús Núñez León.
























RECORDÁNDOTE












RECORDÁNDOTE
      (Poema-canción)

Me senté nuevamente en aquel bar,
donde solíamos de mil cosas charlar
y te cuento que algo extraño sucedió
cuando una chica que pasaba me sonrió.

Dibujóse en los labios de esa chica,
aquello que adoraba: tu sonrisa;
y volvieron de golpe los recuerdos,
¡tráigame otra copa, señorita!

CORO:
Aquel día me dijiste que te ibas
y resultó que eso no fue verdad:
tu recuerdo es como una siempreviva 
incrustada en mi alma sin piedad.

Te confieso que a nadie he amado más
que a aquella muchachita tan vivaz,
que partió con la promesa de volver
y a la cual no he vuelto a ver jamás.

Y cada día me asalta su recuerdo
y en mis sueños se aparece cuando duermo
y me enternece recordarla cómo era
y por eso cada tarde a este bar vuelvo.

                         CORO

En mi mente embriagada, ilusionista,
te veo cruzar de nuevo por la pista
y dirigirte con prisa hasta mi mesa...
¡Sírvame lo mismo, señorita!

Y es que tu ausencia me ha hecho tanto daño,
no te imaginas siquiera cuánto extraño
tu hablar pausado, tu risa de jilguero,
tu cuerpo hermoso de chica de veinte años.

                           CORO

Sé muy bien que voy camino a la desgracia,
contemplando el tiempo cómo pasa;
añorando que el destino, en loca danza,
te devuelva a mis brazos algún día;
¡aún conservo, mi vida, esa esperanza! (BIS)

                            Jesús Núñez León.













































jueves, 31 de diciembre de 2020

TU OLOR A MUJER BONITA


















TU OLOR A MUJER BONITA

CORO:
Me vuelve loco, 
cómo me excita
tu olor de fruta en sazón,
tu olor a mujer bonita;
ven, tócame el corazón
y verás cómo palpita;
cual  bronco potro se agita,
está sediento de amor
y es por ti, mujer bonita.

Mis músculos se contraen,
mi corazón se encabrita,
cuando la brisa me trae
tu olor a mujer bonita.

Es un olor peculiar
que exacerba mis sentidos,
no se puede comparar
a nada que yo haya olido.

Es un aroma inusual
que estremece cual seísmo
y me provoca un caudal
de sin igual erotismo.

Una inmensa conmoción
me causas, mujer bonita;
me exacerba la emoción
y las sienes me palpitan.

Ser dueño de tus querencias,
ojalá Dios me permita;
para aspirar de tu esencia
por siempre, mujer bonita.

No sé si es olor a calas,
a jazmines o a cayenas
lo que de tu cuerpo exhala:
¡lo cierto es que me enajena!

Hasta en sueños me persigue
ese aroma, ese olorcito
y en mi mente, terco vive:
¡me tiene loco, loquito!

Si algo quisiera de ti
es ser dueño de ese aroma,
cautivantes feromonas,
del perfume de alhelí
¡que emana de tus hormonas!
             
          Jesús Núñez León.