lunes, 11 de abril de 2022

DÉJAME ENTRAR.












DÉJAME ENTRAR 


Déjame entrar, mi amor, déjame entrar

en la tibieza de la senda de tu ser;

y, al penetrar, un gritito de placer

y de lujuria de ti quiero escuchar.


Déjame entrar, mi amor, déjame entrar

en tu cielo de un albo amanecer;

y al unísono los dos podremos ver

las turbulentas olas de tu mar.


Déjame entrar, mi amor, déjame entrar

en el casto esplendor de tu aposento

y sentir el divinísimo tormento

de tu arribo al ardiente despertar.


Déjame entrar, mi amor, déjame entrar

en la fiesta sensual de tus rubores

y el arcoíris mirar de los colores

de tus mejillas al pedirme quiero más.


Déjame entrar, mi amor, déjame entrar,

que después dormirás plácidamente

en mi pecho y soñando dulcemente

que en tu puerta estoy volviendo a penetrar.


                      Jesús Núñez León.





















martes, 5 de abril de 2022

TIMONEÁNDOTE









TIMONEÁNDOTE


Jamás hube navegado en un velero,

tan sensual, tan ardiente y tan erótico;

al vaivén de sus olas fui un remero

y el efluvio de su mar fue mi narcótico.


En la playa de su cuerpo me tendí,

a disfrutar con fruición de sus crustáceos;

y en su proa velozmente me subí

y encallé en su arena muy despacio.


Un océano encrespado hábil surqué

y en su popa diestramente me incrusté;

¡fue de mi alma de marino el estandarte!


Y, desde entonces, de mi mente no saqué

las delicias marineras que probé,

¡ni las ansias de volver a timonearte!


                     Jesús Núñez León.